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domingo, 22 de abril de 2012

Día Internacional del Libro: Seamos "Hombres y Mujeres Libros"

El Día Internacional del Libro es una conmemoración celebrada a nivel internacional con el objetivo de fomentar la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor. A nivel internacional es proclamada por la UNESCO, que la empezó a promulgar por primera vez en 1995. Se celebra cada 23 de abril desde 1996 en varios países, siendo en 2008 más de un centenar.
 
 
Fahrenheit 451: "Hombres y Mujeres Libros"
 
Fahrenheit 451 (1953) es una novela distópica (una utopía perversa donde la realidad transcurre en términos opuestos a los de una sociedad ideal) publicada por el escritor estadounidense Ray Bradbury. El título hace referencia a la temperatura a la que el papel de los libros se inflama y arde.

La novela recrea la vida en una sociedad imaginaria, en la que los libros están prohibidos y deben ser quemados ya que, según el gobierno, leer impide ser felices a las personas porque las llena de angustia. Convencidos de que al leer los hombres empiezan a ser diferentes cuando, según el gobierno deben ser todos iguales, proyectan, como objetivo, velar por que los ciudadanos sean felices para que así no cuestionen sus acciones y rindan en sus labores, quemando, para ello, todos los libros.

Sin embargo, no todos están de acuerdo con lo dictaminado por el gobierno. Están los llamados antisociales, aquellos que se formulan preguntas, que no admiten que sea su entorno quien las pregunte y las respondan por ellos mismos. Son locos, porque piensan. Aman los libros y los esconden para preservarlos de la quema. De ahí que se conviertan en enemigos del estado y tengan que refugiarse en el bosque, formando parte de los llamados "hombres libros", cuya misión será memorizar los libros para transmitirlos oralmente y así, un día, poder imprimirlos.

La película homónima fue dirigida por François Truffaut en 1996. Inspirada en ella y siendo 23 de abril, un día tan especial para el libro, te propongo que seamos "Hombres y Mujeres Libros". Recomienda a un/a amigo/a aquel libro que te provocó,  te cambió, te entusiasmó, te hizo reflexionar o trascender.

Hoy, en mi papel de Mujer Libro, te invito a la lectura del libro "La última respuesta" de Álex Rovira y Francesc Miralles, VIII Premio de Novela Ciudad de Torrevieja (2009), ambientando la lectura con la banda sonora de la película Fahrenheit 451.


Feliz Día del Libro.

Un abrazo,
Irene Montero González

martes, 22 de febrero de 2011

Valorar lo que se tiene

"Un hombre cumplió su sueño de viajar a la Luna, pero, durante el alunizaje, el cohete se averió sin remedio. Él siempre había deseado ir hasta allí, pero se encontró con que no podía regresar a la Tierra y le quedaba sólo oxígeno para tres días. En ese tiempo era imposible que pudieran mandarle otro cohete para recogerlo o traerle más oxígeno. El astronauta supo entonces, por primera vez en su vida, qué era exactamente lo que quería: volver a casa y estar en la Tierra para llevar allí una vida simple y feliz. ¡Tuvo que viajar hasta la Luna para valorar algo que tenía tan cerca!"

("El laberinto de la felicidad". Álex Rovira y Francesc Miralles)

Hay que ver. Pero, ¡que zoquetes llegamos a ser en ciertos momentos! No hay más que perder o, simplemente, intuir que podemos perder aquello que nos rodea y acompaña, para darnos cuenta de lo que representa realmente para nosotros en nuestras vidas. Puede ser un trabajo, un amig@, la salud, la movilidad, la familia, los amores, los hijos, la casa, un río, el mar, un paisaje,... Somos tan exigentes que nos volvemos incapaces de ver nuestra realidad con amor y valorarla en su justa medida.
Hagámosnos el enorme favor de mirar a nuestro alrededor con gratitud. La vida, vista desde esta perspectiva, se vuelve más amable y placentera.
Un abrazo,
Irene Montero González

martes, 3 de agosto de 2010

"Mi Buena Crisis"



Esta fue mi última campaña oceanográfica, acontecida en el verano austral de 1996. Al final de ese mismo año, yo me encontraba sumida en una profunda depresión. Todo mi mundo, todo mi universo cercano se desintegraba. Estaba a punto de terminar de escribir mi tesis doctoral, algo por lo que me había estado preparando desde que finalicé mi carrera, en 1991 y, sin embargo, yo no podía. No tenía fuerzas. No podía ni escribir, ni centrarme, ni siquiera pensar. Pero aún así, mi tesón y mi “buena educación de cumplidora”, me hacía intentarlo una y otra vez, por encima de mi estado emocional. Y siempre surgía un imprevisto que retrasaba la tarea o simplemente, mi ordenador decidía estropearse en el mejor momento (Esto no me sucedió una sola vez; esto me pasó en varias ocasiones. "El Universo enviándome señales y yo sorda como una tapia").

Así pues, un buen día, tras muchas horas de terapia envueltas en lágrimas, desasosiego, depresión y tristezas, decidí pararme y pensar: ¿qué quieres en tu vida, Irene? Y mi respuesta no fue ni la tesis, ni las investigaciones, ni las publicaciones en revistas científicas, ni nada que se le pareciera a aquello en lo que hasta hacía unos años atrás me había consagrado en cuerpo y alma a cultivar. Esta vez quería y deseaba dedicarme a mí. Mi alma estaba rota en mil pedazos y precisaba de tiempo, paciencia, constancia, esfuerzo y mucho, mucho amor, para reconstruirme. Y lo hice: me reinventé. Aquello que había comenzado siendo una tarea necesaria para mi propia superación personal, que me llevó años de esfuerzo y trabajo interior, cambió por completo mi mirada, mi perspectiva de la vida. Tomé entonces la decisión de dedicar mi vida a aliviar el dolor de otras personas que como yo, también han sufrido y siguen sufriendo. Me formé como quiromasajista, monitora de relajación y desarrollo personal, como emprendedora y así nació Alivia3 Centro de Salud Integral S.L. (con el apoyo inestimable de mis hermanas).
Y aquí estoy. Amo mi trabajo y todos los días doy gracias al Cielo, al Universo o a Dios -llámalo como tu quieras-, por todo lo que he vivido y vivo –lo bueno y lo menos bueno- y, sobre todo, por aquella “buena crisis” que me llevó a estar hoy aquí.

Un abrazo.
Irene Montero González.

A ti, Crisis, por todo lo que das.
Por todo lo que eres.
Por la transformación que brindas:
Una Revolución y una Evolución,
en el Amor y en la Consciencia.
Por la Oportunidad que siempre ofreces.
Por la Belleza y la Vida que nacen de ti.
Por todo, Gracias.
A todo, Sí.
“La Buena Crisis”. Álex Rovira