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sábado, 16 de junio de 2012

Prémiate

Hace tiempo publiqué esta entrada y hoy regresa a mi memoria atraída por el clima actual que nos acompaña.
Cuando miro a mi alrededor, veo el empeño insistente de hacernos caer en la trampa inmóvil del miedo. Sé que las cosas no están siendo fáciles en estos momentos, soy consciente de ello pero, ¡basta ya de bombardearnos con tanta negatividad y desesperanza! Ya ni veo las noticias. Me niego rotundamente a tragar más "mierda" y a contagiarme de ese No constante.
Para mí tampoco están siendo las cosas fáciles, pero sigo adelante. No hay otra. Pongo tesón, alegría, trabajo diario, una sonrisa en la cara y esperanza. Sí, efectivamente he dicho esperanza, aunque pareciera haber desaparecido de este planeta. Pues no, sigue ahí con nosotros. No "la flipo", no soy ingenua, tan sólo creo en el ser humano, en su capacidad de superación y en que existe un futuro mejor, si nos ponemos a ello.

A todas esas personas que diariamente se esfuerzan por continuar adelante, que a pesar de las circunstancias desfavorables siempre encuentran un ratito para ayudar, dar ánimos, acompañar, sonreír, querer,..., a todos ellos les dedico "Prémiate".

"Prémiate"
Un regalo es una de manera de expresar nuestro afecto a esa persona especial que tanto queremos. Supone algo más que la mera compra de un objeto: hay que dedicar un tiempo a pensar en cómo es la otra persona y qué creemos que le haría ilusión en este momento; hay que movilizarse y salir a ver tiendas; hay que elegir, entre múltiples alternativas, cuál es la más adecuada; y, finalmente, hay que preparar nuestro presente para ser entregado, seleccionando el papel más original y hermoso con el que envolver nuestro regalo y sorprender al agasajado. Y, qué bonito es ese momento especial de la entrega, dónde ambas partes exhiben abiertamente su cariño hacia el otro: un dar y recibir amor.

¿Por qué no eres hoy tú el/la homenajeado/a? ¿Por qué no premiarte por tu esfuerzo continuado? Hazlo y no te dejes atrás ninguno de los pasos: piensa, busca, muévete, selecciona y envuelve tu regalo especial. Puede ser un libro, una flor, un vestido, hacer una llamada o, simplemente, dedicarte un tiempo para el relax y el descanso.

Yo te premio por tu esfuerzo diario, por tu constancia y perseverancia, por tu entrega, confianza, valor y paciencia, regalándote esta hermosa canción de amor porque, como dijo Virgilio: "El amor todo lo vence".




Un abrazo,
Irene Montero González.

domingo, 29 de agosto de 2010

"La Importancia de la Paciencia"


Un hombre estaba encarcelado de por vida en lo alto de una torre. Como no aceptaba esta separación, su mujer tomó la decisión de ayudarle a escapar. Cogió un escarabajo y tras haber atado con delicadeza un hilo de seda extremadamente delgado al insecto, untó sus antenas con un agota de miel. Lo depositó al pie de la torre, con las antenas dirigidas hacia lo alto. El insecto, en su afán de alcanzar la miel, trepó tanto que llegó a la ventana del prisionero. Éste, tras haber dejado libre al escarabajo, tiró el hilo de seda. En su extremo había atado otro hilo algo más grueso. Seguía a este un hilo bramante, tras él una cuerdecilla y finalmente a la cuerdecilla una sólida cuerda que el hombre fijó en el interior de su celda y utilizó para descender de la torre y huir con su mujer.
Alejandro Jodorowsky
Cuántas veces nos desesperamos porque las cosas no suceden a la velocidad que deseamos. Ponemos el grito en el cielo porque no vemos ningún progreso aparente y nos enfadamos con la vida porque se "retrasa". Y, cuántas veces hemos escuchado decir, sobre todo a nuestros mayores, que "las cosas tienen su tiempo", "sucederá cuando tenga que suceder, ni antes ni después". Pero, aún así, insistimo en ser impacientes, en añadir a la ecuación de nuestra existencia, la variable aceleración.
¡Paciencia es lo que necesito!, gritamos cuándo estamos desesperados/as y desalentados/as. Y realmente lo que nos hace falta no es paciencia sino confianza: fe, seguridad, tranquilidad y esperanza en el proceso de la vida, en nuestras posibilidades y en los demás.La confianza desvanece los temores, empequeñece los miedos y desdibuja las angustias. La confianza nos aporta empuje, ánimo, determinación y paciencia.
Un abrazo,
Irene Montero González.