domingo, 15 de abril de 2012

El Maestro que ríe y nos hace sonreír

15 de abril de 2012. Tarde apacible de domingo. Sentada frente a mi ordenador, reviso mi facebook, y ahí aparece él: Alejandro Jodorowsky, el Maestro. Tan elocuente, sagaz, impertinente, apasionado, audaz, generoso, amoroso y transformador, como siempre.
Su actividad no cesa. En esta jornada, ha estado tuiteando, como suele hacer habitualmente. En esta ocasión nos ha deleitado con unas 15 adivinanzas extraídas de su memoria infantil. Y me hace sonreír. Me hace rejuvenecer.

¿Qué hermoso es reír?
¿Cuánta calidez transferimos al sonreír?
¿Cuánto amor regalamos en una sonrisa?


Porque sonreír y ser feliz van de la mano. Porque sonreír y amar forman un "buen equipo". Y, porque reír da vida, te dejo aquí las 15 adivinanzas que a Jodorowsky le planteó su abuelito (como el apunta) .

1.- ¿Qué es negro, con un punto amarillo, y vuela? // Una mosca con un diente de oro.

2.- ¿Por qué las jirafas tienen el cuello largo? // Para no sentir el olor de sus pies hediondos.

3.- ¿Por qué los elefantes se pintan la panza de azul? // Para que nadie los note cuando vuelan.

‎4.- ¿Qué es transparente y tiene olor a plátano? // Un pedo de mono.

‎5.- ¿En qué se parece un toro vivo a un toro muerto? // El toro vivo embiste, y el toro muerto en bistec.

‎6.- ¿Qué cae del cielo en invierno y termina por "ota"? // ¡La nieve, idiota!

‎7.- ¿Qué es una hoja de viña entre dos piedras planas? // Es Adán planchando su slip.

‎8.- Soy un animal con seis patas que marcha sobre la cabeza. // El piojo.

‎9.- Subo y bajo al mismo tiempo, ¿quién soy? // La escalera.

‎10.- ¿Qué hace 999 veces tic, y una vez toc? // Un mil patas con una pata de madera.

‎11.- Tengo dientes pero nunca como, ¿quién soy? // Un peine.

‎12.- Tengo dos piernas pero no puedo marchar, ¿quién soy? // Un pantalón.

‎13.- ¿No tengo sombra, ¿quién soy? // La sombra.

‎14.- ¿Còmo divides 3 manzanas en 7 partes iguales? // Haciéndolas mermelada.

‎15.- ¿Qué es lo que hace " ZZZZZZZZZZZB"? // Una abeja que vuela reculando.

Y dos más que nos regala...

¿En qué se parece una bomba a la cordillera de los Andes? // La bomba estalla, la cordillera está allá.

¿Qué tiene dos cuernos, una ubre que da leche, dice muu y tiene alas? // La vaca. Las alas son para hacer más difícil la pregunta.

Un abrazo con sonrisa.
Irene Montero González

martes, 28 de febrero de 2012

Vivir en Armonía

Sabemos por nuestra experiencia diaria que, cuando nos levantamos por la mañana con cierto optimismo, todo nos sale mejor. Incluso las malas noticias podemos asimilarlas de manera más equilibrada y con una actitud más positiva. Cuando estamos enfadados y descontentos, hasta las cosas más bellas nos ponen de mal humor. Entonces nos invade el descontento, la rabia y el odio hacia nosotros mismos o hacia los demás. No estamos bien en nuestra propia piel y, así, no podemos alegrarnos por una flor bonita ni por el canto de un pájaro ni por la sonrisa de un niño. Esto demuestra cuán importante es poder vivir en armonía con uno mismo.
Tenzin Gyatso, Dalai Lama

jueves, 23 de febrero de 2012

¿Importa La Meta o El Camino?

Qué importa más en la vida: ¿la meta o el camino?.

Hace unas semanas acompañé a mi hermana Mari a una caminata. Sé que le gusta caminar y hacer senderismo. Por eso, sabiendo que se iba a organizar "La peregrinación a la Candelaria", se lo comenté y nos apuntamos. Aquel día me levanté contenta y emocionada por la mañana que nos esperaba: contacto con la naturaleza verde, respirar aire puro, hacer un paréntesis en la semana,... A las 9:30 de la mañana, la guagua nos dejó en Fontanales, punto de partida de la peregrinación. Bajaríamos por el Barranco del Laurel hacia nuestra meta: Moya.

En aquella mañana, se congregó un buen número de personas. La mayoría de ellas, mujeres de Moya y alrededores que, con entusiasmo, comenzaron la caminata. Había de todas las edades, jóvenes, de mediana edad y mayores. Tanto entusiasmo animaba al grupo que, en muy pocos minutos, nos adelantaron, dejándonos a Mari y a mí al final.

Si he de ser sincera, yo caminar, lo que se dice caminar largas distancias, no suelo... Ya me entiendes. Pero, quería acompañar a Mari y había preguntado a la organización por la dificultad del trayecto y me habían asegurado que era sencillo, por una carretera secundaria y "además, mi madre lo va a hacer, así que tu también puedes hacerlo". Efectivamente, el camino era una carretera secundaria, bien asfaltada y habían muchas madres, e incluso yo diría que hasta abuelas, que estaban peregrinando hacia La Candelaria a paso ligero. Sólo había un par de simples detalles que se les olvidó comentarme a cerca del camino, como que la mayoría del trayecto "eran cuestas muy empinadas" y que serían 11 kilómetros en total desde Fontanales hasta Moya.

El grupo cada vez iba más adelantado y yo atrás. Mari, de vez en cuando, me acompañaba y otras me adelantaba, quedándome yo detrás. Sola, no. Iba custodiada por Protección Civil que, en este tipo de eventos, participan acompañando y protegiendo a los caminantes. Estuve todo el tiempo siendo escoltada por un coche de Protección Civil, cuyo operario, muy amablemente, tuvo la genial idea de decirme a micrófono abierto: "señora, baje despacio que estas cuestas son muy empinadas y rompen las piernas". Comentario que se pudo escuchar en todo el barranco y que hizo girar las cabezas de las peregrinas y enfocar sus miradas en la única persona que iba pegadita al coche de Protección Civil: Yo.

¡Qué bochorno! Mis piernas cada vez estaban más y más cansadas. Mis rodillas, flaqueaban. El de Protección Civil que no me quitaba ojo. Todas aquellas mujeres que parecía que habían desayunado "las espinacas de Popeye" y mis pies, mis pobrecitos pies que me gritaban: ¡párate, coño! Y así lo hice. A mitad del trayecto, ya no podía más. Dejé de lado la vergüenza y me subí, como toda una valiente, al coche de Protección Civil, que me llevó muy despacito hasta Moya. Digo lo de valiente porque había que tener bravura para terminar el camino en coche, viendo como todas aquellas madres y abuelas lo hacían a pie. Pero, yo había venido a disfrutar del día en el campo y no a sufrir. De esta manera concluyó mi aventura. Llegué a la meta, al pueblo de Moya. ¿La forma en que lo hice? No importa. Yo también estaba allí, con el resto de peregrinos, como uno más.

De vuelta a casa, reflexionaba con Mari, entre carcajadas, sobre nuestra mañana en el campo. Yo me preguntaba ¿para qué me había levantado ese día tan pronto, para hacer una caminata que no había podido acabar? Y, haciendo repaso de los acontecimientos del día, llegamos a la razón especial de ese día particular. La carretera del Barranco del Laurel está flanqueada por preciosas casitas de campo. En una de ellas, situada a la derecha y un tanto lejos del camino, una señora alzó sus brazos efusivamente para saludarnos. Nosotras la correspondimos, a lo que ella contestó con múltiples "besos volados" que nos lanzó con dulzura. Mari y yo contestamos a su invitación y le enviamos nuestros "besos volados". Ella, con un gesto amoroso y tierno, los capturó en el aire, los rodeó con sus manos y los depositó en su corazón.

Ahí estaba la respuesta. Para eso nos habíamos levantado mi hermana y yo ese día: para recibir amor y devolver amor. Lo de menos fue llegar a la meta. Lo verdaderamente importante fue el Amor que compartimos en el Camino.

Un abrazo,
Irene Montero González.

Fotografía: Irene Montero González

viernes, 17 de febrero de 2012

Tu única razon para vivir: TÚ MISM@





La razón más poderosa para vivir, para seguir en el camino, para continuar, para arriesgar, para confiar,..., para Amar, eres tú mism@. Ahí está, en nuestro Ser, el combustible más potente para existir.



No te escondas de tí, no te alejes, no te separes. Busca un momento en el día para acariciar tu alma y recorderle que sigues a su lado, fielmente. Y si no te salen las palabras, cántate esta canción de Presuntos Implicados: "Mi única razón".



Un abrazo,

Irene Montero González

martes, 10 de enero de 2012

Estar conectado con uno mismo



Si una persona tiene demasiada energía, demasiadas experiencias, existe la posibilidad de que se desconecte de sí misma.


Es sabido que hay personas que dan mucho y sienten que pierden; esa no es la manera adecuada de dar. Si das, no debes sentir que pierdes, porque entonces lo que estás dando no es un buen regalo. Lo mismo se aplica al amor. Hay quien dice: "Traté de dar muchísimo amor, pero no fui correspondido", y lo vive así. Estaba dando más de lo que podía dar.


Un buen regalo proviene de estar conectado con uno mismo. Si das lo mejor que puedes sin perder la conexión contigo, no hay dolor. Así que, cuando des, no te debes desconectar de ti mismo. Esto es válido en toda situación. Por ejemplo, cuando una persona se enamora, se puede identificar tanto con la otra persona que se desconecta de sí misma. Pero es posible dar muchísimo sin desconectarse, y eso es una relación muy bella. Sin embargo, no es tan fácil; es cuestión de equilibrio entre dos polos: la claridad y el vacío. Así lo expresan las enseñanzas. La claridad sería la energía, lo que damos, y si no nos desconectamos de nosotros mismos, no perdemos el vacío, ni sufrimos. Cuando estás dando, amando, trabajando, haciendo que las cosas sucedan, si estás desconectado de ti mismo, se produce el sufrimiento. Cuando no se cumplen tus expectativas, sufres mucho más que si estás conectado contigo mismo. El poder de estar conectado con uno mismo es enorme...



"La esencia pura de la mente". Tenzin Wangyal Rimpoché.